A vueltas con la transformación digital

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Por si no te habías dado cuenta, la transformación digital es uno de los temas de moda. Un “tema de moda” que ya lleva varios años siendo una realidad para muchas empresas.

La necesidad de afrontar un cambio que les permita adaptarse a los nuevos entornos que han definido empresas de concepción puramente digital y que han revolucionado los rankings de beneficios de las grandes corporaciones, está forzando a las empresas, llamémoslas “tradicionales”, a tener que redefinirse si quieren sobrevivir a esta revolución.

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Transformacion digital de tu empresa

¿Necesitas transformar digitalmente tu empresa?

Mensajes en la línea de las empresas que han desaparecido del Fortune 500 en los últimos años por la “uberización” de su sector de actividad, es una mención, al parecer obligada, con la que te van a bombardear cuando empiezas a asistir a conferencias, jornadas, seminarios o cualquier otro tipo de actividad en el que vayas a buscar una solución para transformar digitalmente tu empresa. Por cierto, ¿alguien se ha parado a pensar en la publicidad gratuita que estamos haciendo entre todos a empresas como Uber o AirBnB con todo esto?

Si estás leyendo estas líneas, no te voy a engañar, no hay una solución que transforme digitalmente tu empresa por arte de magia, por mucho que te intenten convencer de lo contrario.

Hay infinidad de soluciones tecnológicas que se adaptan en mayor o menor medida a lo que puedes necesitar, pero al final tu negocio es único. Incluso si no eres el único que ofrece un determinado tipo de producto o servicio, tu proceso de negocio, tus procesos internos, no van a ser exactamente iguales a los de cualquier otra empresa, de ahí que las soluciones integrales que puedas llegar a ver, te van a dar la herramienta, pero no te van a propiciar el cambio.

Es algo que vas a tener que hacer tú, con apoyo, claro, pero debes ser tú el que mire hacia dentro de tu empresa e identifiques qué cosas debes cambiar para no bajarte del tren, para no dejar de ser competitivo.

Las empresas digitales han nacido adaptadas al medio y, en muchos casos, no tienen las mismas infraestructuras que las empresas tradicionales ni las necesitan, lo cuál puede suponer un reto difícil de afrontar cuando nos planteamos transformarnos digitalmente.

Todo se puede hacer en mayor o menor medida. No hay un grado de transformación óptimo. Si me apuras, ni siquiera hay necesidad de que te transformes, pero tanto el grado de transformación a alcanzar, como la necesidad de hacerlo o no, te lo va a dar la visión actual que tienes de tu empresa y la visión que quieres alcanzar a medio plazo.

No debes perder de vista estas líneas de trabajo:

• La evolución de los equipos de trabajo que te va a llevar a plantearte cuestiones complejas como integrar la transformación digital en la cultura de tu empresa y adaptar las capacidades de tu equipo humano al nuevo marco de trabajo.

• Las prácticas de liderazgo que deben introducir aspectos como el coaching. De esto están tomando buena nota los departamentos de Recursos Humanos, ya que surge una oportunidad muy buena para embarcarse en una gestión más “humana” que “de recursos”.

• Potenciar la omnicanalidad que va a permitir a tu empresa, no solo estar presente en los medios al alcance de tu público objetivo si no, además, poder interactuar con él y evolucionar tu producto o servicio a una mayor velocidad, atendiendo a los cambios constantes que se producen en nuestro entorno de competencia.

• Cómo van a ser las relaciones con proveedores y partners ya que cada vez va a estar más extendido el modelo de negocio de pago por uso de los servicios que se ofrecen, por lo que nuestros modelos de negocio, es más que probable, que tengan que cambiar.

Hacer más con menos y hacerlo en tiempo real, va a ser uno de los objetivos que te vas a tener que marcar si quieres transformar digitalmente tu empresa.

En cuanto al enfoque de beneficios para el trabajador, la trasformación digital se plantea como una puerta abierta a cambiar la forma de trabajar, pudiendo realizar nuestra actividad desde cualquier dispositivo y lugar. Esto amplía el rango de oportunidades que nos van a permitir conciliar nuestra vida personal, con la profesional.

Las empresas de producto o servicio físico se han adaptado mejor al entorno digital, aplicando aspectos relacionados con la Internet de las Cosas para optimizar sus procesos y hacerlos más eficientes, así como trasladando al técnico que interactúa con el cliente, la capa más frontal de la empresa.

Ya no es simplemente un técnico que asiste a solucionar una incidencia. Ahora puede interactuar con el cliente más allá de esa gestión, lo que le permite a la empresa crear una imagen de trato personalizado para cada cliente.

Esto nos facilita la recogida de datos de todo tipo y que va a derivar en la aparición de otros conceptos muy repetidos cuando se habla de transformación digital, como es el caso de Big Data, enlazándolo con el Machine Learning. Una nueva versión de Inteligencia Artificial que en esta ocasión sí que está consiguiendo integrarse en los procesos y sistemas de las empresas, para poder comenzar a aprender a partir de la gran cantidad de información recopilada.

Pilares de la transformación digital

Todo proceso de transformación digital se centra en la redefinición de los procesos identificados en tu empresa. Una redefinición enfocada en aumentar su eficacia y eficiencia y que debe estar recogida en un plan estratégico que aplique a todos los departamentos de tu empresa.

Desde el punto de vista de negocio, uno de los principales pilares es la experiencia de usuario o de cliente, según cómo lo estés tratando en tu negocio, en el que se busca su satisfacción para que elija tu producto antes que el de la competencia.

Digitaliza tus procesos

Dentro del marco de empresas que compiten por las posiciones predominantes de un sector, adquiere especial relevancia tomar en consideración la experiencia de cliente/usuario mejorándola y reforzándola con nuevos productos y servicios.

En tu caso, sobre todo si aún no lo tienes claro, puedes enfocar la transformación digital de tu empresa centrándote en optimizar vuestros tiempos de respuesta, o en eliminar el manejo de papel en todos aquellos procesos en los que la tecnología os aporte una solución que lo permita.

Centrarse en estos dos aspectos, por poner solamente los ejemplos más obvios, va a permitir a los diferentes equipos que forman el capital humano de tu empresa que desarrollen su actividad con mayor eficacia y eficiencia, lo que va a reducir vuestros tiempos de respuesta y os va a permitir poder realizar todas esas tareas que actualmente no podéis hacer porque no disponéis de tiempo suficiente.

Otro pilar importante para llevar a cabo una transformación digital es la posibilidad de explotar el talento que contiene tu propia empresa. Tu equipo de trabajo tiene el conocimiento y la experiencia necesaria para poder llevar a cabo la redefinición de vuestros procesos sin perder de vista el objetivo de mejorar el servicio que estáis dando.

Ese talento interno es el que debe ser reforzado por expertos en procesos de transformación digital que orienten el conocimiento de base del que vais a partir, hacia una transformación de procesos eficaz y eficiente.

Una de las claves para lidiar con la resistencia al cambio pasa por conseguir que sean los propios trabajadores los que aporten su visión de cómo transformar sus procesos, aprovechando el talento interno de tu empresa.

No menos importante es el uso de la tecnología, lo que la convierte en el último pilar a tener en cuenta. No es una solución en sí misma, pero sí que os va a proporcionar herramientas para poder llevar a cabo la ejecución de vuestros procesos una vez redefinidos, y van a dar soporte al correcto desarrollo del plan estratégico que hayáis definido para la empresa.

Aterrizando todo esto

Una transformación digital debe ser un plan estratégico propio y específico de cada empresa. No existen soluciones mágicas que se puedan aplicar de manera integral para rediseñar vuestros procesos y que vuestra empresa se convierta en una empresa digital.

El uso de las diferentes tecnologías os va a dotar de elementos facilitadores de esta transformación, pero no implican una transformación en sí.

Debemos redefinir nuestros procesos, apoyándonos en la tecnología para maximizar la eficacia y eficiencia de cada uno de ellos.

Los objetivos de una transformación digital abarcan:

Rediseñar modelos de negocio y optimizar los procesos.

Transformar vuestros modelos de operación internos.

Transformar además, los escritorios de trabajo de tu equipo, así como vuestras infraestructuras.

El enfoque de esta transformación debe estar:

Centrado en la experiencia del cliente/usuario final.

Buscando la eficacia y eficiencia de las operaciones.

Explotando el valor de la información para definir vías de mejora para tu negocio.

Todo ello va a redundar en una mejora de la productividad, lo que va a permitir que el equipo humano de tu empresa pueda llegar a realizar tareas de manera más eficiente y eficaz durante su jornada de trabajo.

Piensa que si eres capaz de conseguir que cada uno de los miembros de tu equipo realice una tarea más a la semana, el incremento de productividad es brutal cuando lo analizas a final de año. Ponles más fácil realizar su labor y estarás en una vía de mejora imparable.

Bueno, lo voy a dejar aquí de momento, pero este tema da para mucho más, así que habrá futuras publicaciones en las que entraré más en detalle sobre los aspectos que hemos ido viendo en este post. Espero que al menos te sirva como introducción a lo que va a suponer transformar digitalmente tu empresa.

No dejes de comentarme tus impresiones o dudas que te puedan surgir. ¿Tienes interés en que tratemos algún aspecto concreto sobre transformación digital?